Eurocentrismo, indigenismo o puente indo mestizo

Eurocentrismo, indigenismo o puente indo mestizo

Por Andrés Soliz Rada

La adscripción a alguno de los 55 pueblos indígenas (o “naciones”) y la intención de impedir a los bolivianos declararse mestizos, como ocurrió en el censo del 2001, han agudizado las polémicas de contenido étnico, ante la nueva encuesta programada para el presente año. Tales discusiones se producen dentro de partidos políticos, organizaciones religiosas y del propio gobierno. Así sucede, por ejemplo, en el Movimiento Sin Miedo (MSM), la principal corriente opositora, cuyo dirigente, Fabián Yacksic, ha sostenido que ignorar la opción mestizo “es una falta de sentido común que raya en la ignorancia” (“Página 7”, 29-XII-11), en tanto que Simón Yampara, del mismo partido, considera que “el mestizo es como la mula, porque no es nada productivo” (Video de “Página 7”, 04-XII-11). La ex Ministra de Culturas, Elizabeth Salguero, quiso reeditar las 14 mejores novelas de la literatura nacional, pero el Viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, se opuso aduciendo que esas obras, escritas por mestizos, son “machistas” y “colonialistas”.

Dos de los jesuitas más connotados del país, José Gramunt de Moragas y Xavier Albó, ambos catalanes, con decenas de años de residencia en Bolivia, encabezan posiciones opuestas. En tanto Gramunt, defensor del neoliberalismo, afirma que “todos somos mestizos, gracias a Dios” (“El País”, de Tarija, 18-01-2012), Albó (estratega del censo del 2001), sostiene que si alguien cree que no pertenece a ningún pueblo o nación indígena, “la respuesta NO es la que cabe a los mestizos”. “Es lo que yo debo responder, dice, sin sentirme ninguneado” (“La Razón”, 08-01-2012). Si para Gramunt “todos somos mestizos”, para Albó, los mestizos deben ser casi proscritos de la sociedad boliviana. La jerarquía eclesiástica, encabezada por el Cardenal Julio Terrazas, respalda a Albó, al igual que USAID, el Banco Mundial y las ONG de la Unión Europea.

El Presidente Evo Morales, pese a que en su informe anual de gestión, del 22 de enero pasado, no mencionó el reconocimiento constitucional a 36 naciones indígenas, en días previos volvió a sugerir que la emblemática “Plaza Murillo” de La Paz se denomine ahora Bartolina Sisa, compañera del líder indígena Tupaj Katari, con lo que volvió a enojar a buena parte de las capas medias. A su vez, el Vicepresidente Álvaro García Linera retornó a su antiguo etnicismo al afirmar que “los ‘kharas’ (o mestizos) pueden volver al poder si fallan los hermanos indígenas”… (Si ello ocurre) “será para nosotros, otra vez, 500 años en silencio y en oscuridad” (“Página 7”, 30-12-11)

EL VIVIR BIEN, EL EUROCENTRISMO Y “PAGINA 7”

Para Albó, lo mestizo es un concepto tan genérico y amplio, que, al abarcar a todos, termina por no abarcar a nadie. En efecto, si son mestizos tanto los escandinavos como los zulúes, al final los bolivianos, al ser también mestizos, carecerían de especificidad alguna, lo que encubre la discriminación aún existente en nuestra sociedad. El indigenismo vigente se basa en el postulado del “Vivir Bien”, a diferencia del “Vivir Mejor”, con el que se identifica a la competitividad del libre mercado.

Explica que “el Vivir Bien es contrario al desarrollo capitalista, para el que lo más importante es el dinero y la obtención de lucros y ganancias. Va más allá que el socialismo, que considera lo más importante al ser humano, ya que lo más importante para el Vivir Bien es la vida. Vivir Bien es vivir en comunidad, en forma hermanada y especialmente en complementariedad. Significa compartir y complementar y no competir; es vivir en armonía con las personas y con la naturaleza, es producir lo que necesitamos sin destruir nuestro entorno. Es la base para salvar a la humanidad y al planeta”. Para imponer el Vivir Bien, dice, “es necesario crear presiones mediante huelgas, marchas, publicidad y acciones simbólicas, a fin de conseguir lo que sea mejor” (Revista “Porantin”, Publicación de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil, 23-12-2011).

Gramunt, por su parte, considera que en la medida en que los pueblos de Occidente se mezclaron con la gente de otras culturas, difundieron valores que se extendieron por todo el mundo. “El pueblo elegido de Israel fue el depositario del Decálogo, el código moral más completo que se ha escrito en la historia de la humanidad. La sabiduría griega sigue siendo la matriz del pensamiento contemporáneo. El derecho romano está en la profunda raíz de las legislaciones más modernas. El Renacimiento abrió las ventanas a la investigación científica y al refinamiento de las artes. Las “luces” de la Ilustración proclamaron las libertades ciudadanas, frente a las diversas formas de absolutismo. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre resumió y promulgó ante el mundo entero, todo el acerbo acumulado por lo mejor de la historia universal. Dígase lo que se quiera, estos valores son el patrimonio más insigne de lo que llamamos Occidente” (“La Razón”, 18-01-2012)

El indigenismo de Albó fue criticado por el catedrático de la Universidad de Lille (Francia), Jean-Pierre Lavaud, por pretender justificar los linchamientos practicados en Achacachi (provincia del Departamento de La Paz), en la que, el 17-XI-08, una multitud enardecida condujo a una banda de ladrones (seis hombres y cinco mujeres) hasta un campo de fútbol, donde, en presencia de niños, fueron desnudados, apaleados y quemados. Pese a que algunos perdieron la vida, ni fiscales ni policías pudieron ingresar al lugar de los hechos (“Rebelión.org”, 12-03-11). El Canciller David Choquehuanca, discípulo de Albó, dijo, en discurso de agradecimiento a Evo, por su ratificación en el cargo, el 23-01-12, que, gracias al gobierno actual, los indígenas habían recuperado su cultura y “sus chicotes”. Un debate sobre Derechos Humanos entre Albó y Gramunt sería altamente ilustrativo.

Al parecer, el mestizaje euro céntrico y el indigenismo radical han debilitado el espíritu crítico del periodismo boliviano. El matutino “Página 7”, considerado un vocero de las corrientes progresistas en el país, ha respaldado, en editorial del 11-01-12, a la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), que congrega a directores y propietarios de medios impresos, por su decisión de recibir financiamiento de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), dependiente del Congreso norteamericano y de la CIA, argumentando que “ojala el país no necesitara de esa ayuda, pero mientras la necesite ella es bienvenida”. En otro editorial, publicado el 21-01-12, anota que “intentar echar sombras sobre las legítimas gestiones financieras de las naciones indígenas que buscan generar recursos para enfrentar la pobreza de su población no sólo es irresponsable sino claramente discriminatorio”. Este juicio de valor fue emitido al conocerse los primeros acuerdos entre organizaciones indígenas y petroleras.

DETRÁS DE LAS PALABRAS

Para Alejandro Nadal, el ecologismo indigenista, o convivencia armónica con la naturaleza, ha dado paso a la “Economía Verde”, convertida en nuevo disfraz del neoliberalismo, ya que esconde las razones reales de la destrucción ambiental, entre las que se hallan la concentración del poder económico (con sus paraísos fiscales), el poder de la Banca y de las corporaciones transnacionales, que son justamente las que financian al indigenismo. El ultra ecologismo no denuncia la compra de tierras en África y América Latina por empresas como Mon Santo, que lucran con transgénicos que dañan la salud humana.

La Asamblea del Pueblo Guaraní en Itika Guazú (APG –IG), que tiene en Albó a su referente ideológico, suscribió el primer acuerdo entre indígenas y la petrolera Repsol, calificado, por la propia APG, como “un aporte específico y concreto a las reivindicaciones de las comunidades indígenas bolivianas y latinoamericanas” (Comunicado de la APG, del 15-III-11). Repsol y la APG IG, asesorada por la ONG Nizkor, vinculada a Soros y Rockefeller, instituyeron un Fondo de Inversión de 14 millones de dólares en el Banco do Brasil, del que los aborígenes se benefician con 140.000 dólares mensuales. La APG IG, pese a predicar la transparencia de sus actos, se ha negado, hasta ahora, a publicar sus convenios con Repsol y Nizkor.

Cabe preguntarse si será posible derrotar al capitalismo mediante acuerdos con Repsol, con inescrupulosos banqueros, como Soros, o con fundaciones de Rockefeller, cuyas empresas, la Standard Oil en el pasado, y la Exxon Mobil, en la actualidad, son responsables de decenas de guerras en países periféricos, además de matanzas y genocidios en África y América Latina. El indigenismo de Albó está cumpliendo, por el contrario, dos objetivos concretos: Atomizar a Bolivia en lo interno y debilitar los procesos de integración en América Latina, como el MERCOSUR, UNASUR, el ALBA y la CELAC. Falta saber si el sistema capitalista será reemplazado por la “utopía” del Vivir Bien (la palabra es usada por Albó), o por la emergencia de las naciones oprimidas por el capital financiero internacional.

Por su parte, Samir Amin, en su libro “El Eurocentrismo, Crítica de una Ideología” (1989), ha demostrado que el Eurocentrismo, al que se aferra Gramunt, sólo propone imitar el modelo occidental como única solución a los problemas de nuestro tiempo, silenciando contribuciones de otros pueblos y culturas al avance de la humanidad. El Eurocentrismo destaca las cualidades de los hombres del viejo continente, sin advertir que ello fue facilitado por el tráfico de esclavos y la sistemática succión de recursos naturales del mundo periférico. Es difícil concebir un cambio de sistema o conductas coherentes con la defensa de la ecología, mientras un puñado de Banqueros de EEUU y Europa Occidental privilegie sus intereses por encima de los de la humanidad. El Eurocentrismo apadrina a las ONG, que, mediante el indigenismo, contribuyen a subyugar a los pueblos oprimidos, además de tratar inviabilizar a las naciones emergentes.

LA POSICION INDO MESTIZA

No todos, sin embargo, están dispuestos a alinearse junto a Albó o Gramunt, ya que, con argumentos distintos, ninguno de ellos rescata el pensamiento nacional de Franz Tamayo, Carlos Montenegro, Augusto Céspedes, Sergio Almaraz, René Zavaleta Mercado, José Ortiz Mercado o Marcelo Quiroga Santa Cruz. En mayor o menor medida, nuestros mejores escritores rescataron los hitos centrales de la historia nacional, que fueron tejiendo la inconclusa inter subjetividad boliviana, como las rebeliones indígenas, la intervención indo mestiza en la guerra de la independencia, las contiendas internacionales y los esfuerzos por alcanzar la liberación nacional y aportar a la reconstrucción de inconclusa Patria Grande latinoamericana.

El pensamiento nacional defiende la existencia de numerosos mestizajes, originados en incesantes migraciones indígenas a las ciudades, en las que vive casi el 70 % de la población boliviana. Los esfuerzos por difundir el uso de lenguas originarias no han dado los resultados esperados. Los intentos de Albó por defender sus posiciones lo obligan a que en dos de tres párrafos de su última nota sobre el censo (“La Razón”, 08-01-12) se vea obligado a respaldarse en “recomendaciones de organismos internacionales”, “en el número creciente de normas internacionales” que se hacen eco del indigenismo y en la “abundancia de talleres internacionales”, destinados a difundir sus objetivos.

No le ha sido posible aceptar la convivencia de varios mestizajes en la misma persona, que, sin grandes problemas, puede sentirse, al mismo tiempo, indígena, cruceño, boliviano y latinoamericano. No puede exhibir, en cambio, trabajos de campo, encuestas y observaciones cotidianas capaces de negar la alta porosidad de la sociedad boliviana, la riqueza de la interculturalidad prevaleciente en ciudades y poblaciones rurales, en las que ni el indigenismo ni el eurocentrismo han sido capaces de arrancar el sentimiento de pertenencia nacional.- XXX

REGIONAL. E/030/01/012/060463. PANAMÁ, 30(PSI).- BANCOS LATINOAMERICANOS ADVIERTEN QUE UNA LEY DE EE.UU. PODRÍA VIOLAR EL SECRETO BANCARIO. La Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) advirtió este domingo al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos que una ley fiscal ya promulgada por este país podría ser violatoria del secreto bancario en los países de la región.

La advertencia del organismo que agrupa a los bancos latinoamericanos fue lanzada este fin de semana desde Panamá, donde Felaban celebra su Convención Anual y en la que participa como uno de sus gobernadores el titular del Banco Nación de Argentina, Juan Carlos Fábrega.

De acuerdo con la federación bancaria, la aplicación de la nueva Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras (FATCA, por sus siglas en inglés), significaría la violación de los secretos bancario, bursátil y fiduciario, al tener que reportar el hallazgo de cuentas de ciudadanos o residentes estadounidenses en cada uno de los países de América latina.

La entidad expresó su preocupación por las posibles vulneraciones a los ordenamientos legales latinoamericanos que dispone esta nueva normativa, que fue promulgada por el Ejecutivo norteamericano en marzo de 2010 y que entrará en vigencia a partir de 2013.

La Felaban realizó esta exhortación a través de una carta en la que le sugirió al organismo norteamericano la revisión conjunta de algunas de las disposiciones antes de su reglamentación definitiva.

En este sentido, la misiva de la Federación destaca lo importante que resulta el derecho a la intimidad del que gozan tanto las personas físicas como las jurídicas.

Se alude de esta manera a la llamada “autodeterminación informativa”, como una extensión del derecho a la intimidad, que fue concebido en origen en interés de las personas individuales, para luego expandirse al derecho que ostentan las organizaciones integradas por grupos de individuos determinados que persiguen fines lícitos.

Felaban dice también en su carta que coincide con los objetivos generales de la FATCA en cuanto a prevenir la evasión tributaria, promover la transparencia financiera y el efecto que esto puede traer a los esfuerzos de prevención del lavado de activos.

Sin embargo, aunque sugiere que se evalúe la viabilidad de establecer vías de cooperación que logren resolver las necesidades para las cuales está diseñada la ley, sin transgredir las restricciones legales internas de cada país y las cargas que ésta tendría sobre el sector bancario latinoamericano.


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La Paz Mundial pende de un hilo

Por Fidel Castro Ruz

Ayer tuve el gusto de conversar sosegadamente con Mahmoud Ahmadinejad. No lo había visto desde septiembre del 2006, hacía más de cinco años, cuando visitó nuestra Patria para participar en la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados que tuvo lugar en La Habana, donde se eligió por segunda vez a Cuba como Presidente de esa organización por el tiempo establecido de tres años.
Yo había enfermado gravemente el 26 de julio de 2006, mes y medio antes de la misma y apenas podía sentarme en la cama. Varios de los más distinguidos líderes que asistían al evento tuvieron la amabilidad de visitarme. Chávez y Evo lo hicieron más de una vez.

Un mediodía lo hicieron cuatro a los que siempre recuerdo: Kofi Annan, Secretario General de la ONU; un viejo amigo, Abdelaziz Buteflika, Presidente de Argelia; Mahmoud Ahmadinejad, Presidente de Irán; y un Viceministro de Relaciones Exteriores del gobierno de China y actual Canciller de ese país, Yang Jiechi, en representación del líder del Partido Comunista y Presidente de la República Popular China, Hu Jintao. Fue realmente un momento de importancia para mí que con gran esfuerzo reeducaba la mano derecha que había sufrido un serio accidente en la caída en Santa Clara.

Con los cuatro comenté aspectos de los problemas que el mundo afrontaba en aquellos instantes. Estos, ciertamente, se han ido tornando cada vez más complejos.

En el encuentro de ayer observé al Presidente iraní absolutamente sosegado y tranquilo, indiferente por completo a las amenazas yankis, confiado en la capacidad de su pueblo para enfrentar cualquier agresión y en la eficacia de las armas, que en gran parte producen ellos mismos, para ocasionar a los agresores un precio impagable.

En realidad del tema bélico apenas habló, su mente se concentraba en las ideas expuestas en la conferencia impartida en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, centrada en la lucha por el ser humano: “caminar hacia llegar y lograr la paz, la seguridad, el respeto y la dignidad humana como un deseo de todos los seres humanos a lo largo y ancho de la historia.”

Estoy seguro de que, por parte de Irán, no deben esperarse acciones irreflexivas que contribuyan al estallido de una guerra. Si esta, inevitablemente se desata, será fruto exclusivo del aventurismo y la irresponsabilidad congénita del imperio yanki.

Pienso por mi parte que la situación política creada en torno a Irán y los riesgos de una guerra nuclear que de ella emanan y a todos involucra -posean o no tales armas- son sumamente delicados porque amenazan la propia existencia de nuestra especie. El Oriente Medio se ha convertido en la región más conflictiva del mundo, y el área donde se generan los recursos energéticos vitales para la economía del planeta.

El poder destructivo y los sufrimientos masivos que originaban algunos de los medios utilizados en la Segunda Guerra Mundial motivaron una fuerte tendencia a prohibir algunas armas como los gases asfixiantes y otras empleadas en aquella guerra. Sin embargo, las pugnas de intereses y las enormes ganancias de los productores de armas los llevó a la confección de armamentos más crueles y destructivos, hasta que la tecnología moderna aportó el material y los medios cuyo empleo en una guerra mundial conducía al exterminio.

Sostengo el criterio, sin dudas compartido por todas las personas con un sentido elemental de responsabilidad, de que ningún país grande o pequeño tiene el derecho a poseer armas nucleares.

Nunca estas debieron usarse para atacar dos ciudades indefensas como Hiroshima y Nagasaki, asesinando e irradiando con horribles y duraderos efectos a cientos de miles de hombres, mujeres y niños, en un país que ya estaba militarmente vencido.

Si el fascismo obligaba a las potencias coaligadas contra el nazismo a competir con ese enemigo de la humanidad en la fabricación de tales armas, finalizada la guerra y creada ya la Organización de Naciones Unidas, el primer deber de esa organización era prohibirlas sin excepción alguna.

Pero Estados Unidos, la potencia más poderosa y rica, impuso al resto del mundo la línea a seguir. Hoy posee cientos de satélites que espían y vigilan desde el espacio a todos los habitantes del planeta. Sus fuerzas navales, aéreas y terrestres están equipadas con miles de armas nucleares, manejan a su antojo, a través del Fondo Monetario Internacional, las finanzas y las inversiones del mundo.

Si se analiza la historia de cada una de las naciones de América Latina, desde México hasta la Patagonia, pasando por Santo Domingo y Haití, podrá observarse que todas, sin una sola excepción han sufrido durante doscientos años, desde los inicios del siglo XIX hasta hoy, y de una u otra forma están sufriendo cada vez más los peores crímenes que el poderío y la fuerza pueden cometer contra el derecho de los pueblos. Escritores brillantes surgen en creciente número: uno de ellos, Eduardo Galeano, autor de “Las venas abiertas de América Latina” que describe lo anterior, acaba de ser invitado a inaugurar el prestigioso Premio Casa de Las Américas, como un reconocimiento a su relevante obra.

Los acontecimientos se suceden con increíble rapidez; pero la tecnología los transmite al público de forma aún más rápida. Un día cualquiera, como el de hoy, noticias importantes se suceden con extraordinario ritmo. Un despacho cablegráfico fechado ayer 11, recoge la siguiente noticia textual: “La presidencia danesa de la Unión Europea afirmó el miércoles que una nueva serie de sanciones europeas más severas contra Irán se decidirá el 23 de enero en razón de su programa nuclear, apuntando no sólo al sector petrolero sino también al Banco Central.

“Iremos más lejos a la vez en lo que se refiere a las sanciones petroleras y contra las estructuras financieras”, dijo el jefe de la diplomacia danesa Villy Soevndal, durante un encuentro con la prensa extranjera. Puede apreciarse con claridad que, a fin de impedir la proliferación nuclear, Israel puede acumular cientos de ojivas nucleares mientras Irán no puede producir uranio enriquecido al 20%.

Otra noticia sobre el tema, de una conocida y experta agencia informativa británica refiere que: “China no dio señales el miércoles de ceder terreno a las demandas de Estados Unidos de que reduzca sus compras de petróleo iraní y consideró un exceso las sanciones de Washington contra Teherán…”.
Cualquiera se asombraría de la tranquilidad con que Estados Unidos y la civilizada Europa promueven esta campaña con una pasmosa y sistemática práctica terrorista. Baste estas líneas transmitidas por otra importante agencia europea de noticias: “El asesinato, el miércoles, de un responsable de la planta nuclear de Natanz, en el centro de Irán, cuenta tres precedentes desde enero de 2010.”

El 12 de enero de ese año: “Un físico nuclear internacionalmente reconocido, Masud Alí Mohamadi, profesor en la universidad de Teherán y que trabajaba para los Guardianes de la Revolución, murió en la explosión de una moto bomba delante de su domicilio…”.

“29 de noviembre de 2010: Majid Shahriari, fundador de la Sociedad nuclear de Irán y ‘encargado de uno de los grandes proyectos de la Organización iraní de la energía atómica’ […] fue muerto en Teherán por la explosión de una bomba magnética fijada a su automóvil.

“El mismo día, otro físico nuclear, Fereydoun Abasi Davani, fue objeto de un atentado en condiciones idénticas cuando estacionaba su coche delante de la universidad Shahid Beheshti en Teherán, donde los dos hombres eran profesores.” ―Fue solo herido.

“23 de julio de 2011: El científico Dariush Rezainejad, que trabajaba en proyectos del ministerio de la Defensa, fue muerto a balazos por desconocidos que se desplazaban en una moto en Teherán.”

“11 de enero de 2012: ―es decir, el mismo día en que Ahmadinejad viajaba de Nicaragua a Cuba, para dar su conferencia en la Universidad de La Habana― El científico Mostafa Ahmadi Roshan, que trabajaba en la planta de Natanz, de la cual era vice-director para los asuntos comerciales, murió en la explosión de una bomba magnética colocada sobre su automóvil, cerca de la universidad Allameh Tabatabai, al este de Teherán”. Como en años anteriores “Irán acusó nuevamente a Estados Unidos e Israel.”

Se trata de una carnicería selectiva de brillantes científicos iraníes sistemáticamente asesinados. He leído artículos de conocidos simpatizantes de Israel que hablan de crímenes realizados por sus servicios de inteligencia, en cooperación con los de Estados Unidos y la OTAN, como algo normal.

Al mismo tiempo, desde Moscú las agencias informan que “Rusia advirtió hoy que en Siria está madurando un escenario similar al de Libia, pero alertó que esta vez el ataque vendrá desde la vecina Turquía.

“El Secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolai Patrushev, sostuvo que Occidente desea ‘castigar a Damasco no tanto por la represión a la oposición sino por su renuencia a interrumpir su alianza con Teherán’.”

“…en su opinión, en Siria está madurando un escenario como el de Libia, pero en esta oportunidad, las fuerzas de ataque no vendrán de Francia, Gran Bretaña e Italia sino de Turquía.”

“Incluso, se atrevió a adelantar que ‘es posible que Washington y Ankara están ya definiendo varias opciones de zonas de exclusión de vuelo, donde ejércitos armados de rebeldes sirios podrían ser entrenados y concentrados’.”

Las noticias no solo proceden de Irán y el Oriente Medio, sino también de otros puntos del Asia Central próximos al Oriente Medio. Las mismas nos permiten apreciar la complejidad de los problemas que pueden derivarse de esa peligrosa zona.

Estados Unidos ha sido conducido por su contradictoria y absurda política imperial a problemas serios en países como Pakistán, cuyas fronteras con otro importante Estado, Afganistán, fueron trazadas por los colonialistas sin tomar en cuenta cultura ni etnias.

En este último país, que durante siglos defendió su independencia frente al colonialismo inglés, la producción de drogas se ha multiplicado desde la invasión yanki, y los soldados europeos apoyados por los aviones sin piloto y armamento sofisticado de Estados Unidos cometen bochornosas matanzas que incrementan el odio de la población y alejan las posibilidades de paz. Eso y otras inmundicias también se reflejan en los despachos de las agencias occidentales de noticias.

“WASHINGTON, 12 Enero 2012 - El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, calificó este jueves de ‘absolutamente lamentable’ el comportamiento de cuatro hombres presentados como marines norteamericanos orinando sobre cadáveres en Afganistán en un video difundido por Internet.

“He visto las imágenes y encuentro el comportamiento (de esos hombres) absolutamente lamentable…”

“‘Este comportamiento es totalmente inapropiado de parte de miembros del ejército estadounidense y no refleja en ningún caso los criterios y los valores que nuestras fuerzas armadas juran respetar’…”

En realidad ni lo afirma ni lo niega. Cualquiera puede quedarse con la duda y posiblemente el mismo Secretario de Defensa.

Pero también resulta extremadamente inhumano, que hombres, mujeres y niños, o un combatiente afgano que lucha contra la ocupación extranjera, sea asesinado por las bombas de los aviones sin piloto. Algo también muy grave: decenas de soldados y oficiales pakistaníes, que cuidaban las fronteras del país, han sido destrozados por esas bombas.

En declaraciones del propio Karzai, Presidente de Afganistán, este expresó que el ultraje a los cadáveres era “‘simplemente inhumano’, y pidió al gobierno estadounidense que ‘aplique el castigo más severo a quien sea, que acabe siendo condenado por este crimen’.”

Portavoces de los talibanes declararon que “‘en los diez últimos años se dieron centenares de actos similares que no fueron revelados’…”

Uno incluso siente lástima por aquellos soldados, separados de familiares y amigos, a miles de kilómetros de su propia patria, enviados a luchar en países que ni siquiera tal vez oyeron mencionar como escolares, donde les asignan la tarea de matar o morir para enriquecer a empresas transnacionales, fabricantes de armas y políticos inescrupulosos, que dilapidan cada año los fondos que se necesitan para la alimentación y la educación de los incontables millones de hambrientos y analfabetos en el mundo.

No pocos de esos soldados, víctimas de los traumas sufridos, terminan privándose de la vida.

¿Acaso exagero cuando afirmo que la paz mundial pende de un hilo?




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¿Quién está asesinando a los científicos nucleares de Irán?

Thomas Castroviejo

Mostafa Ahmadi Roshan salía de su casa el miércoles para ir a trabajar a la central de enriquecimiento de uranio Natanz, en Irán. Abrió la puerta de su Peugeot 405 y se apoyó sobre el asiento. Fue lo último que hizo. Hubo una explosión y el científico murió casi en el acto.
Es el tercer experto nuclear que muere de esta manera en Irán en los últimos dos años. Casi sería el cuarto, pero hubo antes uno que sobrevivió. En todo caso no deja de ser una situación importante, casi de novela negra. Parece bastante obvio que detrás de todas estas muertes está la misma persona u organización. Y ya que el desarrollo de armas nucleares es casi el principal eje de la política exterior de este país, tiene que ser alguien muy en contra de los intereses de Irán.

Pero nadie sabie a ciencia cierta quién o qué es.
Como en todo buen atentado, es fácil sacar pistas del modus operandi y de las escenas de los crímenes. Lo difícil es saber quién está detrás de los asesinatos. "Si los líderes iraníes tuvieran la más mínima idea de quién está detrás de las muertes, ya les habrían puesto fin", explica Daniel Serwer, experto de Oriente Medio en la universidad estadounidense John Hopkins. "Lo increíble es que siguen pasando. Esto sugiere que quienes ejecutan los asesinatos son iraníes patrocionados por a saber quién. Los extranjeros están bajo un escrutinio muy duro en Irán estos días".

Semejante nivel de organización apunta a alguien poderoso. Dentro de Irán, se culpa a su principal enemigo: Estados Unidos, una nación con la que está viviendo una escalada de tensión que podría desembocar en guerra. Quizá por eso Hillary Clinton apuntó, rauda: "Quiero negar la involucración de Estados Unidos en cualquier acto de violencia dentro de Irán. Creemos que tenemos que entendernos con Irán, sus vecinos y la comunidad internacional que nos encuentre una forma de terminar este comportamiento tan provocador, terminar su búsqueda de armas nucleares y volver a ser un miembro productivo de la comunidad internacional".

¿Sería entonces el autor otro enemigo de Irán quien quiera incrementar la tensión con Estados Unidos?

"Por esa descripción, el candidato más posible es Israel, quizá en cooperación con los muyahidin iraníes", explica Trita Parsi, presidente del Consejo Nacional Iraní-Americano y autor de un libro sobre la diplomacia con este país. "Israel no tiene nada que perder. Los asesinatos merman los recursos nucleares y dejan a Irán en evidencia porque muestran que el régimen no puede evitarlos. Y si Irán responde con un acto violento, entonces Israel puede usarlo como excusa para cargar contra el régimen".

La teoría de que fue Israel encaja con un detalle ocurrido hace un par de años, cuando Majid Jamali Fashi acudió a la televisión iraní a confesar que, efectivamente, había matado al científico nuclear Massoud Ali Mohammadi. Contó que había sido contratado por no sabe quién, pero que le dejaron estudiar una maqueta del portal del científico. Lo relevante del asunto es que la descripción de la oficina casa al detalle con la de la sede de la Mossad.
Michael Rubin, estudioso de Oriente Medio en el Instituto de Empresa estadounidense, coincide en que es cosa de Israel, pero no todo. Alerta de que "en EEUU se tiene la impresión de que la Mossad es el centro de inteligencia más potente de Oriente Medio. Pero no saben que están un poco desfasados. Así que han tenido que pedir ayuda, y estoy seguro que han sido a los servicios de inteligencia árabes. Es decir, que seguramente se han aliado con los chíitas, en Irak, para la misión".

Si de verdad es una especie de conspiración entre varios países, ¿tiene algún fin subrepticio, amén del obvio de complicar el programa nuclear iraní? El mismo jueves, un periódico hebreo publicaba una entrevista con el embajador de EEUU en Israel, Dan Shapiro, que hacía mucho hincapié en la unión Washington-Jerusalén y la necesidad de ir a la guerra contra Irán: "Estamos totalmente de acuerdo en la severidad de la amenaza que supondría ver a Irán con armas nucleares".

"El presidente Obama ha dicho que hará lo que haga falta para evitarlo, y lo dice de verdad. La mejor forma de hacer esto es con sanciones económicas. Pero si no funcionan, como ha quedado claro, hay que abrirse a todas las posibilidades. A todas. Lo he dicho varias veces. Y debo añadir que estamos reuniendo los planes necesarios para asegurarnos de que esas opciones existen y no descarto ninguna".
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Iran: la carta de Obama

Por Ulises Canales

Irán se considera hoy lista para encarar cualquier escenario en la confrontación con Estados Unidos y otras potencias occidentales, decidida a impedir que amenazas, sanciones y asesinatos selectivos menoscaben su influyente rol en Medio Oriente.

La gran mayoría de estratos políticos y religiosos iraníes converge, por encima de conocidos antagonismos entre conservadores y los llamados principalistas y reformistas, en rechazar o, al menos, desconfiar de un plan dirigido a debilitar política y militarmente al país persa.

Con más o menos acento, los iraníes están convencidos de que la revolución de los ayatolahs de 1979 es precursora e inspiradora de las revueltas populares que sacuden desde el año pasado al mundo árabe, y que ese ejemplo resulta incómodo a las antiguas metrópolis imperiales.

En el ámbito oficial, los partidarios del presidente Mahmoud Ahmadinejad tildan de "show propagandístico de Occidente" las sanciones estadounidenses al Banco Central de la República Islámica y el veto que la Unión Europea (UE) prevé imponer a las exportaciones de crudo iraní.

Según explicó -sin detalles- el presidente del Majlis (Parlamento persa), Alí Larijani, Irán tiene diseñado un plan para contrarrestar un posible bloqueo a su petróleo por parte de la UE, pero al mismo tiempo actúa en los ámbitos político, diplomático y militar.

Larijani ha insistido en varias declaraciones en que el poderío mostrado por Teherán en el Estrecho de Ormuz y en la región oriental de su territorio durante recientes maniobras militares navales y terrestres tiene un destino meramente defensivo y pacífico.

El líder legislativo destacó igualmente el potencial científico del país y concluyó que el asesinato, el pasado 11 de enero, del académico Mostafa Ahmadi-Roshan fue una muestra de la desesperación de Occidente frente al éxito del programa nuclear pacífico de Teherán.

Al respecto, recordó a los enemigos de Irán que será difícil detener los avances en temas nucleares y exterminar su cantera de expertos, pues "hay un número ilimitado de personas que dominan" esa ciencia.

Para quienes exigen a Ahmadinejad detener las actividades atómicas, en particular el enriquecimiento de uranio por temor a que consiga fabricar armas nucleares, la molestia es doble, porque los iraníes no renuncian a sus planes y, además, exhiben indiscutibles avances.

Sin embargo, en el hemiciclo y en cuarteles del Ejército y del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica se afirma al unísono que la nación "está lista para cualquier escenario â�� y empleará sus propios medios para enfrentar las amenazas, según se sucedan los eventos".

Dicho en palabras de Larijani o del ministro de Defensa Ahmad Vahidi, "se usará el Estrecho de Ormuz como una herramienta estratégica", lo que hace suponer que sancionar el petróleo iraní y desestimular a compradores "no será una tarea fácil para los enemigos".

En ese sentido, el vicejefe de la comisión de política exterior y seguridad nacional del Majlis, Esmail Kowsari, valoró una carta enviada por el presidente estadounidense, Barack Obama, al gobierno iraní como la confirmación de que la Casa Blanca amenaza, pero vacila.

La misiva, según reseñaron en Teherán las agencias noticiosas y canales televisivos estatales, está bajo estudio de las autoridades, pero muestra de antemano el susto de los estadounidenses y su reconocimiento del "poder efectivo e influyente" de Irán.

El asesor para asuntos militares del líder supremo de la Revolución Islámica, mayor general Yahya Rahim Safavi, remarcó ayer la capacidad de ese país para garantizar la seguridad de los suministradores de energía global en el Golfo Pérsico, Ormuz y el Mar de Omán.

Subrayó, sin embargo, que el país persa podría usar todos los recursos para defender sus intereses en tiempos de amenaza, y la carta de Obama admite, con meridiana claridad, esa posibilidad porque Ormuz es una vía indispensable para el comercio y la energía globales.

Alí Akbar Velayati, asesor del líder supremo Alí Khamenei en política exterior, señaló que el mensaje del mandatario norteamericano se "no contiene nada nuevo".

Junto a la opción militar, sigue abierto el frente diplomático, aunque Washington y sus aliados saturaron los escenarios del Organismo Internacional de la Energía Atómica y el Consejo de Seguridad de la ONU para aplicar cuatro paquetes de sanciones.

El Gobierno de Ahmadinejad tiene canales de comunicación fluidos con Rusia, Turquía (que en 2010 intentó una solución conjunta con Brasil), así como con naciones asiáticas y árabes de África Norte y Medio Oriente (Líbano, Siria, Libia y otras).

Precisamente, la ahora convulsa Siria, la defensa de la resistencia árabe frente a Israel que encarnan los movimientos Hizbulah (libanés) y Hamas (palestino en Gaza), son parte de un complejo tablero que ayudan a explicar la renovada fricción de Washington y Bruselas con Teherán.

Este lunes, el primer ministro libanés, Najib Mikati, valoró de vital el papel de Irán en el mantenimiento de la estabilidad y la paz en la zona, y esa verdad la aceptan Obama y otros enemigos del país de credo chiita ubicado en un Golfo Pérsico sunnita.
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Los bancos escrituran Europa

Por Hugo Presman

Hay momentos en la historia donde caen las máscaras que permiten disimular quiénes ejercen el poder real. Hace poco en Grecia, nada menos donde se atribuye que nació la democracia, al ex primer ministro Giorgios Papandreu se le ocurrió proponer consultar a su pueblo acerca de los ajustes exigidos por el Banco Central Europeo y los socios mayoritarios (Alemania y Francia); ajustes formulados bajo el pretexto de encontrar una salida, cuando la realidad es que el resultado a lograr es clausurar cualquier solución que beneficie a los griegos. Le prohibieron toda consulta y fue desplazado y sustituido por un hombre integrante del sistema financiero. En Italia, el reiteradamente elegido e impresentable Berlusconi fue reemplazado por otro representante de las finanzas internacionales: Mario Monti. Entre las medidas de ajuste que había intentado Berlusconi, según los cables, se estableció que: “El programa de austeridad, valorado en alrededor de 79 mil millones de euros, fue rediseñado por el gobierno con el objetivo de tranquilizar a los mercados ante la incertidumbre generada por la enorme deuda pública italiana, cercana a 120% del Producto Interno Bruto, y un crecimiento económico casi nulo.”

Este plan fue definido "para el bien de los italianos". Sin embargo el ex titular de defensa Antonio Martino, declaró que el peso de los recortes se hará sentir sobre los más pobres, pues entre las medidas contempladas se prevé un recorte de las pensiones, el retraso en la edad de la jubilación y la reducción de los beneficios fiscales. Por otro lado, se reintroduce el copago sanitario, por el que los italianos tendrán que abonar 10 euros para visitas a especialistas y 25 euros para los servicios de urgencia que no requieran hospitalización.

Además, el nuevo plan “congela los salarios de los empleados públicos, recorta los fondos de las entidades estatales e impone el pago de una tasa sobre los depósitos bancarios de hasta 1,100 euros para las cuentas superiores a 500 mil euros y también prevé la privatización de empresas estatales y municipales.” A su vez Mario Monti, sucesor de Berlusconi, propone y agrega: “un retraso de la edad de jubilación (a 62 y 66 años en 2012 para mujeres y hombres), así como la reintroducción del impuesto de bienes inmuebles sobre la primera vivienda y su extensión a la segunda y tercera, y el aumento del IVA a partir de septiembre del 21 al 23 %. El texto congela además las pensiones a partir de los 1.400 euros mensuales e instaura una tasación del 0,4 % para los capitales evadidos que pudieron ser regularizados durante el mandato de Berlusconi gracias a una amnistía fiscal, que en 2012 y 2013 aumentará hasta el 1 y el 1,35 %, respectivamente.”

Alemania hoy impone pautas que guardan semejanzas con la que los ganadores de la Primera Guerra Mundial le aplicaron por el Tratado de Versalles. No resulta ocioso señalar que eso fue uno de los motivos que dio origen al nazismo y desembocó en la Segunda Guerra Mundial.
En un rapto de sincericidio, luego de proponer e implementar las leoninas medidas de ajuste enunciadas, Mario Monti realizó descarnadas declaraciones, mezcla de poder omnímodo y cierto humor a lo Groucho Marx. Declaró: “Me sorprende ver que hay comprensión por parte de los italianos sobre las medidas. Un gobierno como el nuestro debería tener una popularidad equivalente a cero.” “Ninguno piense que haya otro ajuste en el sentido clásico, ni que como ha habido un plan de ajuste duro y robusto ahora haya holgura presupuestaria.” “Sigo con interés lo que escriben los diarios, frecuentemente me entero de cosas que he dicho.” “Para los alemanes soy el yerno ideal: hablo poco, visto de manera seria y no hago mucho ruido. Para los alemanes lo más importante está hecho.” “¿Políticos en el gobierno? No lo pensamos jamás, jamás reflexioné sobre cambios en el gobierno.”

Un corte de gerentes de las finanzas intenta y ya lo ha conseguido escriturar países a sus nombres. Una nomenklatura presuntamente técnica gerencia las acreencias de los préstamos.
El pueblo vota, pero el poder está en otro lado.

Como una burla grotesca, Monti compra 131 cazabombarderos F 35 por una suma aproximada de 20.0000 millones de euros. Italia mantiene soldados en “misiones de paz” en quince países, como Irak, Afganistán, el Congo, etc. El gasto militar per cápita de Italia es superior al de Alemania y Japón.

Mientras tanto, el euro cumple 10 años y varios países analizan la posibilidad de salir de la eurozona y otros que querían entrar ahora dilatan su ingreso.
Sin embargo, en Grecia, un país que no tiene destino si no decreta la cesación de pagos, una quita importante de la deuda y la salida del euro, la población no quiere partir de la eurozona.
Según un sondeo realizado por Kapa Research, el 77,2% de los griegos desea permanecer contando con el euro como moneda única.

Cualquier parecido con la convertibilidad y la sociedad argentina que equiparó al empate monetario con un sacramento, es más que coincidencia.
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La marcha hacia el abismo


Reflexiones de Fidel Castro

La Habana, 6 ene (PL) La marcha hacia el abismo es el título de las más recientes reflexiones del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.
Advierte Fidel Castro sobre peligros nuclear y climático
Prensa Latina transmite a continuación de manera íntegra el texto de las citadas reflexiones.


No es cuestión de optimismo o pesimismo, saber o ignorar cosas elementales, ser responsables o no de los acontecimientos. Los que pretenden considerarse políticos debieran ser lanzados al basurero de la historia cuando, como es norma, en esa actividad ignoran todo o casi todo lo que se relaciona con ella.

No hablo por supuesto de los que a lo largo de varios milenios convirtieron los asuntos públicos en instrumentos de poder y riquezas para las clases privilegiadas, actividad en la que verdaderos récords de crueldad han sido impuestos durante los últimos ocho o diez mil años sobre los que se tienen vestigios ciertos de la conducta social de nuestra especie, cuya existencia como seres pensantes, según los científicos, apenas rebasa los 180 mil años.

No es mi propósito enfrascarme en tales temas que seguramente aburrirían a casi el ciento por ciento de las personas continuamente bombardeadas con noticias a través de medios, que van desde la palabra escrita hasta las imágenes tridimensionales que comienzan a exhibirse en costosos cines, y no está lejano el día en que también predominen en la ya de por sí fabulosas imágenes de la televisión.

No es casual que la llamada industria de la recreación tenga su sede en el corazón del imperio que a todos tiraniza.

Lo que pretendo es situarme en el punto de partida actual de nuestra especie para hablar de la marcha hacia el abismo. Podría incluso hablar de una marcha "inexorable" y estaría seguramente más cerca de la realidad.

La idea de un juicio final está implícita en las doctrinas religiosas más extendidas entre los habitantes del planeta, sin que nadie las califique por ello de pesimistas. Considero, por el contrario, deber elemental de todas las personas serias y cuerdas, que son millones, luchar para posponer y, tal vez impedir, ese dramático y cercano acontecimiento en el mundo actual.

Numerosos peligros nos amenazan, pero dos de ellos, la guerra nuclear y el cambio climático, son decisivos y ambos están cada vez más lejos de aproximarse a una solución.

La palabrería demagógica, las declaraciones y los discursos de la tiranía impuesta al mundo por Estados Unidos y sus poderosos e incondicionales aliados, en ambos temas, no admiten la menor duda al respecto.

El primero de enero de 2012, año nuevo occidental y cristiano, coincide con el aniversario del triunfo de la Revolución en Cuba y el año en que se cumple el 50 Aniversario de la Crisis de Octubre de 1962, que puso al mundo al borde de la guerra mundial nuclear, lo que me obliga a escribir estas líneas.

Carecerían de sentido mis palabras si tuviesen como objetivo imputar alguna culpa al pueblo norteamericano, o al de cualquier otro país aliado de Estados Unidos en la insólita aventura; ellos, como los demás pueblos del mundo, serían las víctimas inevitables de la tragedia.

Hechos recientes ocurridos en Europa y otros puntos muestran las indignaciones masivas de aquellos a los que el desempleo, la carestía, las reducciones de sus ingresos, las deudas, la discriminación, las mentiras y la politiquería, conducen a las protestas y a las brutales represiones de los guardianes del orden establecido.

Con frecuencia creciente se habla de tecnologías militares que afectan la totalidad del planeta, único satélite habitable conocido a cientos de años luz de otro que tal vez resulte adecuado si nos movemos a la velocidad de la luz, trescientos mil kilómetros por segundo.

No debemos ignorar que si nuestra maravillosa especie pensante desapareciera transcurrirían muchos millones de años antes de que surja nuevamente otra capaz de pensar, en virtud de los principios naturales que rigen como consecuencia de la evolución de las especies, descubierta por Darwin en 1859 y que hoy reconocen todos los científicos serios, creyentes o no creyentes.

Ninguna otra época de la historia del hombre conoció los actuales peligros que afronta la humanidad. Personas como yo, con 85 años cumplidos, habíamos arribado a los 18 con el título de bachiller antes de que concluyera la elaboración de la primera bomba atómica.

Hoy los artefactos de ese carácter listos para su empleo -incomparablemente más poderosos que los que produjeron el calor del sol sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki- suman miles.

Las armas de ese tipo que se guardan adicionalmente en los depósitos, añadidas a las ya desplegadas en virtud de acuerdos, alcanzan cifras que superan los veinte mil proyectiles nucleares.

El empleo de apenas un centenar de esas armas sería suficiente para crear un invierno nuclear que provocaría una muerte espantosa en breve tiempo a todos los seres humanos que habitan el planeta, como ha explicado brillantemente y con datos computarizados el científico norteamericano y profesor de la Universidad de Rutgers, New Jersey, Alan Robock.

Los que acostumbran a leer las noticias y análisis internacionales serios, conocen cómo los riesgos del estallido de una guerra con empleo de armas nucleares se incrementan a medida que la tensión crece en el Cercano Oriente, donde en manos del gobierno israelita se acumulan cientos de armas nucleares en plena disposición combativa, y cuyo carácter de fuerte potencia nuclear ni se admite ni se niega.

Crece igualmente la tensión en torno a Rusia, país de incuestionable capacidad de respuesta, amenazada por un supuesto escudo nuclear europeo.

Mueve a risas la afirmación yanki de que el escudo nuclear europeo es para proteger también a Rusia de Irán y Corea del Norte. Tan endeble es la posición yanqui en este delicado asunto, que su aliado Israel ni siquiera se toma la molestia de garantizar consultas previas sobre medidas que puedan desatar la guerra.

La humanidad, en cambio, no goza de garantía alguna. El espacio cósmico, en las proximidades de nuestro planeta, está saturado de satélites de Estados Unidos destinados a espiar lo que ocurre hasta en las azoteas de las viviendas de cualquier nación del mundo.

La vida y costumbres de cada persona o familia pasó a ser objeto de espionaje; la escucha de cientos de millones de celulares, y el tema de las conversaciones que aborde cualquier usuario en cualquier parte del mundo deja de ser privado para convertirse en material de información para los servicios secretos de Estados Unidos.

Ese es el derecho que va quedando a los ciudadanos de nuestro mundo en virtud de los actos de un gobierno cuya constitución, aprobada en el Congreso de Filadelfia en 1776, establecía que todavía los hombres nacían libres e iguales y a todos les concedía el Creador determinados derechos, de los cuales no les quedan ya, ni a los propios norteamericanos ni a ciudadano alguno del mundo siquiera el de comunicar por teléfono a familiares y amigos sus sentimientos más íntimos.

La guerra, sin embargo, es una tragedia que puede ocurrir, y es muy probable que ocurra; más, si la humanidad fuese capaz de retrasarla un tiempo indefinido, otro hecho igualmente dramático está ocurriendo ya con creciente ritmo: el cambio climático. Me limitaré a señalar lo que eminentes científicos y expositores de relieve mundial han explicado a través de documentos y filmes que nadie cuestiona.

Es bien conocido que el gobierno de Estados Unidos se opuso a los acuerdos de Kyoto sobre el medio ambiente, una línea de conducta que ni siquiera concilió con sus más cercanos aliados, cuyos territorios sufrirían tremendamente y algunos de los cuales, como Holanda, desaparecerían casi por entero.

El planeta marcha hoy sin política sobre este grave problema, mientras los niveles del mar se elevan, las enormes capas de hielo que cubren la Antártida y Groenlandia, donde se acumula más del 90% del agua dulce del mundo, se derriten con creciente ritmo, y ya la humanidad, el pasado 30 de noviembre de 2011, alcanzó oficialmente la cifra de 7 mil millones de habitantes que en las áreas más pobres del mundo crece de forma sostenida e inevitable.

¿Es que acaso los que se han dedicado a bombardear países y matar millones de personas durante los últimos 50 años se pueden preocupar por el destino de los demás pueblos?.

Estados Unidos es hoy no solo el promotor de esas guerras, sino también el mayor productor y exportador de armas en el mundo.

Como es conocido, ese poderoso país ha suscrito un convenio para suministrar 60 mil millones de dólares en los próximos años al reino de Arabia Saudita, donde las transnacionales de Estados Unidos y sus aliados extraen cada día 10 millones de barriles de petróleo ligero, es decir, mil millones de dólares en combustible. ¿Qué será de ese país y de la región cuando esas reservas de energía se agoten?.

No es posible que nuestro mundo globalizado acepte sin chistar el colosal derroche de recursos energéticos que la naturaleza tardó cientos de millones de años en crear, y cuya dilapidación encarece los costos esenciales. No sería en absoluto digno del carácter inteligente atribuido a nuestra especie.

En los últimos 12 meses tal situación se agravó considerablemente a partir de nuevos avances tecnológicos que, lejos de aliviar la tragedia proveniente del derroche de los combustibles fósiles, la agrava considerablemente.

Científicos e investigadores de prestigio mundial venían señalando las consecuencias dramáticas del cambio climático.

En un excelente documental fílmico del director francés Yann Arthus-Bertrand, titulado Home, y elaborado con la colaboración de prestigiosas y bien informadas personalidades internacionales, publicado a mediados del año 2009, este advirtió al mundo con datos irrebatibles lo que estaba ocurriendo.

Con sólidos argumentos exponía las consecuencias nefastas de consumir, en menos de dos siglos, los recursos energéticos creados por la naturaleza en cientos de millones de años; pero lo peor no era el colosal derroche, sino las consecuencias suicidas que para la especie humana tendría. Refiriéndose a la propia existencia de la vida, le reprochaba a la especie humana: "...Te beneficias de un fabuloso legado de 4 000 millones de años suministrado por la Tierra. Solamente tienes 200 000 años, pero ya has cambiado la faz del mundo."

No culpaba ni podía culpar a nadie hasta ese minuto, señalaba simplemente una realidad objetiva. Sin embargo, hoy tenemos que culparnos todos de que lo sepamos y nada hagamos por tratar de remediarlo.

En sus imágenes y conceptos, los autores de esa obra incluyen memorias, datos e ideas que estamos en el deber de conocer y tomar en cuenta.

En meses recientes, otro fabuloso material fílmico exhibido fue Océanos, elaborado por dos realizadores franceses, considerado el mejor film del año en Cuba; tal vez, a mi juicio, el mejor de esta época.

Es un material que asombra por la precisión y belleza de las imágenes nunca antes filmadas por cámara alguna: 8 años y 50 millones de euros fueron invertidos en ella. La humanidad tendrá que agradecer esa prueba de la forma en que se expresan los principios de la naturaleza adulterados por el hombre. Los actores no son seres humanos: son los pobladores de los mares del mundo. ÂíUn Oscar para ellos!.

Lo que motivó para mí el deber de escribir estas líneas no surgió de los hechos referidos hasta aquí, que de una forma u otra he comentado anteriormente, sino de otros que, manejados por intereses de las transnacionales, han estado saliendo a la luz dosificadamente en los últimos meses y sirven a mi juicio como prueba definitiva de la confusión y el caos político que impera en el mundo.

Hace apenas unos meses leí por primera vez algunas noticias sobre la existencia del gas de esquisto. Se afirmaba que Estados Unidos disponía de reservas para suplir sus necesidades de este combustible durante 100 años.

Como dispongo en la actualidad de tiempo para indagar sobre temas políticos, económicos y científicos que pueden ser realmente útiles a nuestros pueblos, me comuniqué discretamente con varias personas que residen en Cuba o en el exterior de nuestro país.

Curiosamente, ninguna de ellas había escuchado una palabra sobre el asunto. No era desde luego la primera vez que eso sucedía. Uno se asombra de hechos importantes de por sí que se ocultan en un verdadero mar de informaciones, mezcladas con cientos o miles de noticias que circulan por el planeta.

Persistí, no obstante, en mi interés sobre el tema. Han transcurrido solo varios meses y el gas de esquisto no es ya noticia. En vísperas del nuevo año se conocían ya suficientes datos para ver con toda claridad la marcha inexorable del mundo hacia el abismo, amenazado por riesgos tan extremadamente graves como la guerra nuclear y el cambio climático. Del primero, ya hablé; del segundo, en aras de la brevedad, me limitaré a exponer datos conocidos y algunos por conocer que ningún cuadro político o persona sensata debe ignorar.

No vacilo en afirmar que observo ambos hechos con la serenidad de los años vividos, en esta espectacular fase de la historia humana, que han contribuido a la educación de nuestro pueblo valiente y heroico.

El gas se mide en TCF, los cuales pueden referirse a pies cúbicos o metros cúbicos -no siempre se explica si se trata de uno o de otro- depende del sistema de medidas que se aplique en un determinado país. Por otro lado, cuando se habla de billones suelen referirse al billón español que significa un millón de millones; tal cifra en inglés se califica como trillón lo cual debe tenerse en cuenta cuando se analizan las referidas al gas que suelen ser voluminosas. Trataré de señalarlo cuando sea necesario.

El analista norteamericano Daniel Yergin, autor de un voluminoso clásico de historia del petróleo afirmó, según la agencia de noticias IPS, que ya un tercio de todo el gas que se produce en Estados Unidos es gas de esquisto.

"...la explotación de una plataforma con seis pozos puede consumir 170.000 metros cúbicos de agua e incluso provocar efectos dañinos como influir en movimientos sísmicos, contaminar aguas subterráneas y superficiales, y afectar el paisaje."

El grupo británico BP informa por su parte que "Las reservas probadas de gas convencional o tradicional en el planeta suman 6.608 billones -millón de millones- de pies cúbicos, unos 187 billones de metros cúbicos, [...] y los depósitos más grandes están en Rusia (1.580 TCF), Irán (1.045), Qatar (894), y Arabia Saudita y Turkmenistán, con 283 TCF cada uno". Se trata del gas que se venía produciendo y comercializando.

"Un estudio de la EIA -una agencia gubernamental de Estados Unidos sobre energía- publicado en abril de 2011 encontró prácticamente el mismo volumen (6.620 TCF o 187,4 billones de metros cúbicos) de shale gas recuperable en apenas 32 países, y los gigantes son: China (1.275 TCF), Estados Unidos (862), Argentina (774), México (681), Sudáfrica (485) y Australia (396 TCF)". Shale gas es gas de esquisto. Obsérvese que de acuerdo a lo que se conoce Argentina y México poseen casi tanto como Estados Unidos. China, con los mayores yacimientos, posee reservas que equivalen a casi el doble de aquellos y un 40% más que Estados Unidos.

"...países secularmente dependientes de proveedores extranjeros contarían con una ingente base de recursos en relación con su consumo, como Francia y Polonia, que importan 98 y 64 por ciento, respectivamente, del gas que consumen, y que tendrían en rocas de esquistos o lutitas reservas superiores a 180 TCF cada uno". "Para extraerlo de las lutitas -señala IPS- se apela a un método bautizado -fracking- (fractura hidráulica), con la inyección de grandes cantidades de agua más arenas y aditivos químicos. La huella de carbono (proporción de dióxido de carbono que libera a la atmósfera) es mucho mayor que la generada con la producción de gas convencional.

"Como se trata de bombardear capas de la corteza terrestre con agua y otras sustancias, se incrementa el riesgo de dañar subsuelo, suelos, napas hídricas subterráneas y superficiales, el paisaje y las vías de comunicación si las instalaciones para extraer y transportar la nueva riqueza presentan defectos o errores de manejo."

Baste señalar que entre las numerosas sustancias químicas que se inyectan con el agua para extraer este gas se encuentran el benceno y el tolueno, que son sustancias terriblemente cancerígenas.

La experta Lourdes Melgar, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, opina que:

"Es una tecnología que genera mucho debate y son recursos ubicados en zonas donde no hay agua...".

"Las lutitas gasíferas -expresa IPS- son canteras de hidrocarburos no convencionales, encalladas en rocas que las guarecen, por lo que se aplica la fractura hidráulica (conocida en inglés como "fracking") para liberarlas a gran escala."

"La generación de gas shale involucra altos volúmenes de agua y la excavación y fractura generan grandes cantidades de residuos líquidos, que pueden contener químicos disueltos y otros contaminantes que requieren tratamiento antes de su desecho."

"La producción de esquisto saltó de 11.037 millones de metros cúbicos en 2000 a 135.840 millones en 2010. En caso de seguir a este ritmo la expansión, en 2035 llegará a cubrir 45 por ciento de la demanda de gas general, según la EIA.

"Investigaciones científicas recientes han alertado del perfil ambiental negativo del gas lutita.

"Los académicos Robert Howarth, Renee Santoro y Anthony Ingraffea, de la estadounidense Universidad de Cornell, concluyeron que ese hidrocarburo es más contaminante que el petróleo y el gas, según su estudio "Metano y la huella de gases de efecto invernadero del gas natural proveniente de formaciones de shale", difundido en abril pasado en la revista Climatic Change.

"La huella carbónica es mayor que la del gas convencional o el petróleo, vistos en cualquier horizonte temporal, pero particularmente en un lapso de 20 años. Comparada con el carbón, es al menos 20 por ciento mayor y tal vez más del doble en 20 años, resaltó el informe."

"El metano es uno de los gases de efecto invernadero más contaminantes, responsables del aumento de la temperatura del planeta."

"En áreas activas de extracción (uno o más pozos en un kilómetro), las concentraciones promedio y máximas de metano en pozos de agua potable se incrementaron con proximidad al pozo gasífero más cercano y fueron un peligro de explosión potencial", cita el texto escrito por Stephen Osborn, Avner Vengosh, Nathaniel Warner y Robert Jackson, de la estatal Universidad de Duke.

"Estos indicadores cuestionan el argumento de la industria de que el esquisto puede sustituir al carbón en la generación eléctrica y, por lo tanto, un recurso para mitigar el cambio climático.

"Es una aventura demasiado prematura y riesgosa."

"En abril de 2010, el Departamento de Estado de Estados Unidos puso en marcha la Iniciativa Global de Gas Shale para ayudar a los países que buscan aprovechar ese recurso para identificarlo y desarrollarlo, con un eventual beneficio económico para las transnacionales de esa nación."

He sido inevitablemente extenso, no tenía otra opción. Redacto estas líneas para el sitio web Cubadebate y para Telesur, una de las emisoras de noticias más serias y honestas de nuestro sufrido mundo.

Para abordar el tema dejé transcurrir los días festivos del viejo y el nuevo año.

Fidel Castro Ruz

Enero 4 de 2012

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Los banqueros, los dictadores de Occidente


Por Robert Fisk

Debido a que debo escribir desde la región que produce más frases hechas por metro cuadrado que cualquier otro tema, quizá debería hacer una pausa antes de lamentarme por toda la basura y estupideces que he leído sobre la crisis financiera mundial. Pero voy a abrir fuego. Opino que los reportes sobre el colapso han caído más bajo que nunca, al grado de que ni la información de Medio Oriente se difunde con la clara obediencia que se rinde a las mismas instituciones y a los expertos de Harvard que colaboraron para crear este desastre criminal mundial.

Iniciemos con la llamada primavera árabe, que es en sí una grotesca distorsión verbal de lo que en realidad es un despertar árabe-musulmán que está sacudiendo a Medio Oriente ; y los sucios paralelismos que se establecen entre estos movimientos y las protestas sociales en las capitales occidentales. Se nos ha engañado con los reportes de los pobres y los que no tienen que han tomado una página del libro de la primavera árabe, sobre la forma en que fueron derrocados los regímenes de Egipto, Túnez y, hasta cierto punto, Libia, y de cómo esto inspiró a estadunidenses, canadienses, británicos, españoles y griegos a manifestarse masivamente. Pero todo esto es absurdo.

La verdadera comparación ha sido inventada por los periodistas occidentales, siempre ansiosos por exaltar las rebeliones contra los dictadores árabes mientras ignoran las protestas contra los gobiernos democráticos de Occidente. Siempre desesperados por sacar de contexto las manifestaciones para sugerir que simplemente se deben a una moda originada en el mundo árabe. La verdad es algo distinta.

Lo que llevó a decenas de miles de árabes a las calles, y que después se volvieron millones en las capitales de Medio Oriente, fue la demanda de dignidad y la negativa a aceptar a las dictaduras de familias locales que son, de hecho, dueñas de estos países. Los Mubarak, los Ben Alí, los Kadafi, los reyes y emires del golfo y Jordania, y los Assad, todos ellos creían tener derecho de propiedad sobre naciones enteras. Egipto pertenecía a Mubarak Inc., Túnez a Bel Alí Inc. (y a la familia Traboulsi), Libia a Kadafi Inc. Los mártires de las dictaduras murieron para constatar que sus países pertenecían a los pueblos.

Este es el verdadero paralelismo con Occidente. Ciertamente los movimientos de protesta son contra las grandes corporaciones, en una causa perfectamente justificada, y contra los gobiernos. Lo que han descubierto los manifestantes, de manera algo tardía, es que durante décadas han sido engañados por democracias fraudulentas, que votan abnegadamente por partidos políticos que, después de triunfar en las urnas, entregan el mandato democrático y el poder popular a bancos, comerciantes y agencias calificadoras, todas ellas respaldadas por un coto de negligentes y deshonestos expertos de las más costosas universidades estadunidenses y think-tanks, que mantienen la ficción de que existe una crisis globalizada, en vez de una treta masiva contra los electores.

Los bancos y agencias calificadoras se han vuelto los dictadores de Occidente. Igual que los Mubarak y los Ben Alí, los bancos creyeron –y siguen creyendo– que son dueños de sus países. Las elecciones que les han dado poder, gracias a la cobardía y complicidad de los gobiernos, se vuelven tan falsas como los comicios en los que los árabes eran obligados a participar, década tras década, para ungir como gobernantes a los propietarios de sus países.

Goldman Sachs y el Banco Real de Escocia son los Mubarak y Ben Alí de Estados Unidos y Gran Bretaña, que devoraron la riqueza de los pueblos mediante tramposas recompensas y bonos para sus jefes sin escrúpulos a una dimensión infinitamente más rapaz que la pudieron imaginar los codiciosos dictadores árabes.

No fue necesario, aunque me fue útil, ver el programa Inside Job de Charles Ferguson transmitido esta semana por la BBC para demostrarme que las agencias calificadoras y los bancos estadunidenses son intercambiables, que el personal de ambas instituciones se mueve sin trámites entre las agencias, los bancos y el gobierno de Estados Unidos. Los mismos muchachos calificadores (casi siempre varones, claro) que calificaron con triple A préstamos devaluados y sus derivados en Estados Unidos ahora atacan a zarpazos a los pueblos de Europa –mediante su venenosa influencia en los mercados– y los amenazan con disminuir o retirar las mismas calificaciones a naciones europeas, que alguna vez otorgaron a criminales, antes del colapso financiero estadunidense.

Siempre he creído que los argumentos mesurados tienden a ganar las discusiones. Pero perdónenme, ¿quiénes son estas criaturas cuyas agencias calificadoras ahora espantan más a Francia de lo que Rommel lo hizo en 1940?

¿Por qué no me lo dicen mis colegas periodistas en Wall Street ? ¿Por qué la BBC, CNN y –ay, Dios– hasta Al Jazeera, tratan a estas comunidades criminales como incuestionables instituciones de poder ? ¿Por qué nadie investiga, como ha comenzado a hacerlo Inside Job, estos escandalosos tratos sucios ? Todo esto me recuerda la manera igualmente cobarde en que los reporteros estadunidenses cubren Medio Oriente, la forma tenebrosa en que siempre evitan hacer críticas directas a Israel, siempre bajo el poder de un ejército de cabildos pro Likud que explican a los televidentes que la labor de paz de Estados Unidos en el conflicto israelí-palestino merece nuestra confianza ; y por qué los buenos son los moderados y los malos son los terroristas.

Al menos los árabes han empezado a ignorar estas tonterías. Pero cuando los que protestan contra Wall Street hagan lo mismo, se convertirán en anarquistas, terroristas sociales en las calles de Estados Unidos que exigen que los Bernanke y Gethner enfrenten un juicio como al que se ha sometido a Hosni Mubarak. Nosotros, en Occidente, hemos creado a nuestros propios dictadores, pero a diferencia de los árabes los volvimos intocables.

El primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, informó solemnemente a sus compatriotas esta semana que ellos no son responsables de la crisis en la que se encuentran. Ellos ya lo sabían, desde luego. ¿Por qué no les dijo de quién es la culpa ? ¿No va siendo hora de que él y los otros primeros ministros europeos nos lo digan, y también de que los reporteros nos lo informen ?

Traducción del inglés para La Jornada : Gabriela Fonseca

Original : Robert Fisk : « Bankers are the dictators of the West »

© The Independent

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Estados Unidos, principal foco de Guerra Imperial

Por Emilio Marín

Parece ser una constante. Cuando muchos gobernantes de las potencias del mundo usan muy frecuentemente la expresión “paz mundial” es porque ésta se halla en peligro. Si mencionan mucho la paz es porque anda escaseando.

Cuando esas mismas potencias enrostran a otros países la responsabilidad de esos riesgos, habrá que convenir que el foco ígneo está en otro lado. Los ladrones gritan “al ladrón” tratando de pasar desapercibidos.

Las autoridades norteamericanas y europeas hacen acusaciones infundadas contra Irán, Siria, Corea del Norte, Cuba, China y Rusia, como si allí anidara el mayor riesgo para la paz mundial. Los arsenales convencionales y nucleares de Estados Unidos y la OTAN son los que deberían concitar las miradas y repudios. Es que la política internacional entrega fuertes indicios de que aquí están los elementos más peligrosos para la pervivencia de la humanidad.

Por un lado, hay que tomar nota de la continuidad de las guerras contra Afganistán, Irak y más recientemente Libia. Allí ha habido más de un millón de muertos civiles, una destrucción material y cultural impresionante. Hay que tomar nota que en el primer caso derribaron un gobierno talibán, en el segundo ahorcaron al presidente Saddam Hussein tras una parodia de juicio y en el tercero asesinaron a Muammar Khadafy ahorrándose tribunales.

En esas agresiones se han empleado armas de destrucción masiva, mintiendo con que eran los gobernantes díscolos quienes las atesoraban. Se han instalado centenares de miles de soldados (anuncian que retiran en un lado y lo ponen en demasía en otra parte), con bases militares permanentes en esos países ocupados.

Esos dispositivos se suman a las 872 bases norteamericanas alrededor del mundo. En Corea del Sur hay unos 30.000 marines instalados desde el fin del conflicto, 1953, apuntando hacia Pyongyang y Beijing, también en la mira de los militares y armas norteamericanas desde Taiwán y Japón.

Lo hecho por las potencias de la OTAN en Libia es espantoso y con el visible propósito de robarse su petróleo. Si la ocupación de Etiopía por la Italia mussoliniana en 1936 fue vista como el pre-inicio de la Segunda Guerra Mundial, tres años antes de la invasión a Polonia, lo ocurrido en el norte de Africa entre marzo y octubre pasado, que aún continúa, podría ser anticipatorio de lo que se viene a nivel internacional. Todavía se está a tiempo de impedirlo, pero es bueno aprender del pasado en la defensa de la paz mundial.

La actual coyuntura abona la tesis de que hay mayor peligro de guerra. Uno es la extensión de los ataques de EE UU con aviones no tripulados a zonas de Pakistán colindantes con Afganistán, la violación de su soberanía para matar a Bin Laden y el reciente ataque aéreo.

Plomo para todos
Sobre ese último bombardeo, las agencias de Beijing teclearon el 29/11/2011: “Luego del ataque letal de helicópteros de la OTAN contra una base militar en suelo pakistaní, que causó muertos y heridos, las preocupaciones de EE UU y Pakistán son muy diferentes”.

En síntesis, los militares norteamericanos no se van de Afganistán y encima están atacando a una nación vecina que hasta ahora había sido aliada suya en aquel conflicto.

Siria es otro teatro de operaciones del Departamento de Estado que fogonean la violenta protesta contra el presidente Al Bashar. Presentado como un presidente responsable de más de 5.000 muertos, las agencias noticiosas con sintonía fina con Hillary Clinton ocultan que esos reclamos no vienen de la profundidad del pueblo árabe sino de los sótanos del Pentágono. Dos causalidades: Siria también tiene petróleo y ocuparla implicaría contar con bases militares y logística en dirección a Beijing y Moscú.

La política de agresión de Washington, Londres, etc, para con Irán también registra un recalentamiento y mayor tensión. Esto está acicateado por los planes (¿propios?) de la cúpula sionista de Tel Aviv. En noviembre los diarios israelitas publicaron que Benjamin Netanyahu estaba convenciendo a la mayoría de su gabinete de la necesidad y conveniencia de atacar a Teherán. Inglaterra aparecía en esos despachos como el europeo más propenso a secundar esa campaña, siempre que el número 1, EE UU, fuera al frente.

El debate interno israelí giraba en torno a si convenía bombardear las instalaciones de las centrales atómicas (pacíficas) iraníes o incluir también otros blancos civiles. Es difícil que Tel Aviv decida una operación de tanta envergadura sin contar con la luz verde y apoyo efectivo de la OTAN. No lo puede decidir por su cuenta y riesgo.
Por ahora esas potencias siguen poniendo el acento en la demonización de Irán y las sanciones políticas, económicas y comerciales. A principios de diciembre hubo una reunión de gobiernos en Bruselas que profundizó esas sanciones contra más empresas y dirigentes de Teherán. Una contradicción: no prosperó una propuesta de penar el crudo de ese origen, temerosos los capitalistas que subiera más la cotización del barril de petróleo en esta crisis de su bloque mundial. “Tengo estos principios, pero si el petróleo se pone más caro, tengo estos otros principios”, habría dicho Groucho Marx.

Lo que más frena el plan de agresión es la capacidad defensiva del país con base en los Guardianes de la Revolución. El ministro de Defensa, Ahmed Vahidi, advirtió que si son atacados volarán 150.000 misiles hacia Israel, las bases de EE UU en Turquía y otros destinos no revelados.

Antes que sea tarde
En su planificación para un zarpazo contra los chiítas de Mahmud Ahmadinejad y el líder Alí Khamenei, el Pentágono los espía de arriba y de abajo. En el terreno, con espías de regular monta, algunos de mínima como el mexicano que se infiltró como estudiante islámico en Qom, reporteado por Univisión (de dueño sionista). Otros de mayor calado, estadounidenses, fueron desbaratados en Irán y por Hizbollah en El Líbano.

“Por arriba”, léase desde el aire, por aviones no tripulados, drones. El 4 de noviembre pasado las autoridades iraníes informaron que habían derribado un avión RQ-170 diseñado y desarrollado por Lockheed Martin. Con daños mínimos, estaba en su poder. Fue un bochorno por partida doble para la Casa Blanca, que al principio negaba el suceso.

La oposición republicana a Barack Obama lo acusó de haber actuado en forma suave en vez de haber presionado con la fuerza para la devolución del avión. Sus componentes electrónicos ya estarían siendo copiados por rusos y chinos, decían esos políticos que quieren llegar a la Casa Blanca en 2013.

Y en lo militar, la mala nueva fue que Teherán cuenta con equipos adelantados para detectar y derribar ese tipo moderno de avión. El subcomandante del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI), Husein Salami, declaró al Canal 2 de la Televisión estatal que “el drone espía estadounidense que recientemente fue derribado por la tecnología aeroespacial de Irán, puso de manifiesto que la República Islámica puede decodificar los datos de los aviones teledirigidos y la tecnología aplicada en ellos”.

Estas son las marchas y contramarchas de la campaña estadounidense contra Irán, uno de los focos posibles de una conflagración regional y mundial sobre la que Fidel Castro ya alertaba en junio de 2010.

Pero hay más todavía. Hillary Clinton ha puesto en duda la validez de las elecciones parlamentarias en Rusia, ganadas por Rusia Unida, del presidente Dmitri Medvedev y el primer ministro Vladimir Putin, quien volvería a ser candidato a presidente en marzo. Esa injerencia norteamericana trasunta la bronca por las posiciones rusas de no avalar su intervención en Siria e Irán, y las denuncias de Moscú contra las instalaciones de radar y bases de misiles “made in USA” en Polonia y República Checa.

Los rusos están poniendo en marcha medidas de defensa y sistemas de alarma de misiles Isakander en las regiones más occidentales como Kaliningrado. Y más, están avanzando en negociar con China, para enfrentar juntos ese peligro de agresión estadounidense. Un artículo que circula en Internet sostiene que el Ministerio de Defensa ruso habría informado a Putin y Medvedev que el presidente chino Hu Jintao habría ordenado a sus fuerzas navales “prepararse para la guerra”.

Esto último es incomprobable, pero los otros datos de la realidad son perfectamente visibles. Hay más focos de conflicto y riesgos de guerra, que vienen de los imperios en crisis. Además de descargar los dramas económicos sobre otros pueblos, afilan sus armas para la guerra. Que los defensores de la paz, que son más, se organicen antes que sea tarde.
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